Conferencia "Sweat Free"
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Publicado el 04-15-2006 La Prensa de Minnesota
Noah Seligman
El movimiento a favor de los derechos de los trabajadores y de mantener los estándares labores retornó este fin de semana a uno de los lugares donde empezó. Del 7 al 9 de abril, las Comunidades "SweatFree" ("SweatFree" hace referencia a "SweatShop", el término coloquial con el que se hace referencia en inglés a las maquiladoras, especialmente las que explotan a sus trabajadores) albergó su tercera conferencia anual en Minneapolis.
Las Comunidades "SweatFree" fueron fundadas en 2002 por organizadores anti-maquiladoras en Maine, Minnesota, Nueva York, Wisconsin y otros lugares. Los miembros originales habían estado trabajando en campañas locales separadas, así que "SweatFree" se formó para crear una estructura para compartir recursos e información. El movimiento nacional está dedicado a convencer a los distritos escolares, ciudades, estados y otros compradores institucionales de que adopten políticas de compra "sweat-free", es decir, que no favorezcan los productos fabricados en maquiladoras explotadoras, y que no financien a este tipo de empresas con dinero de los contribuyentes.
Resource Center of the Americas, una organización sin ánimo de lucro dedicada a promocionar los derechos humanos, fue la anfitriona. Octavio Ruiz es el coordinador de globalización para la Coalición de Comercio Justo de Minnesota en el Resource Center of the Ameritas.
Dijo que la campaña "sweat-free" empezó en el Resource Center hace cinco años. El esfuerzo empujó a la ciudad de Minneapolis a adoptar una resolución afirmando que la ciudad compraría productos y servicios que no procedieran de maquiladoras explotadoras. La ordenanza de Minneapolis enuncia que la ciudad tomará precauciones para contratar material únicamente de empresas que respeten los derechos de los trabajadores. Ruiz dijo que el programa del estado de Minnesota lideró el ahora esfuerzo nacional contra las maquiladoras explotadoras. Actualmente, su organización está usando estudiantes de Escuela Secundaria para hablar a sus consejos escolares sobre adoptar políticas "sweat-free".
Liana Foxvog es una organizadora nacional para las Comunidades "SweatFree", y dijo que 70 comunidades en toda la nación han adoptado políticas contra las maquiladoras explotadoras, tal y como hacen más de 150 universidades. Hizo notar también que las Comunidades "SweatFree" están preocupadas sobre las nuevas medidas anti-inmigratorias en debate.
Ruiz dijo que la campaña en contra de las maquiladoras ayuda a la comunidad latina, que es la que está desproporcionadamente más afectada por la explotación en maquiladoras. "Es algo así como una acción indirecta para la comunidad latina", dijo. "Mucha gente que inmigra aquí trabaja en la frontera en condiciones de explotación. Muchos de nosotros, yo incluido, trabajamos sin beneficios en condiciones de explotación."
De acuerdo con el Departamento de Empleo de EEUU, un "sweatshop" está definido como cualquier lugar de trabajo que tiene múltiples violaciones de las leyes laborales al mismo tiempo. Esto incluye trabajadores que no reciben el salario mínimo, condiciones de trabajo inseguras e insalubres o trabajadores despedidos por sindicarse. Un estudio del año 2000 por parte del Departamento de Empleo, indicaba que había 22.000 "sweatshops" en EEUU, la mayoría localizados en Los Ángeles o la ciudad de Nueva York.
Foxvog dijo que el mensaje clave de la conferencia fue discutir el poder de compra del gobierno local y del condado, un total que alcanza un estimado de $400 billones en bienes de consumo al año. Enfatizó la importancia de gastar ese dinero en instituciones que son mejores para los trabajadores y han mejorado sus condiciones laborales.
"La explotación es una norma de la producción industrial global", dijo. "Necesitamos reconocer que en muchos países el problema es que necesitamos decir a las corporaciones que respeten los derechos de los trabajadores, y que respeten las leyes que están en los libros. Hay muchas buenas leyes laborales y tienen que ser aplicadas."
La conferencia se usa para conectar a la gente que trabajan unidos en todo el mundo, con temas de derechos laborales. Había gente de nueve países diferentes asistiendo. Eric Dirnbach asistió a la conferencia como parte de UNITE HERE, un sindicato laboral para 450.000 trabajadores textiles y de materiales en EEUU y Canadá, y uno de los miembros fundadores de las Comunidades "SweatFree".
Él dijo que el trabajo realizado durante estos últimos años fue educar ciudades y estados sobre resoluciones. Dirnbach dijo que las situaciones varían dependiendo de los legisladores y de la fuerza de los movimientos locales iniciales. Dijo que las políticas en contra de la explotación no han llevado a resultados concretos en las fábricas, lo que lleva a la segunda fase, la vigilancia y aplicación de las leyes.
Dirnbach dijo también que las compañías subsidiarias han cambiado la ecuación para los sindicatos, pues muchos puestos de trabajo se van al extranjero, especialmente China, un país que, él dice, tiene una de las peores condiciones laborales. La nueva economía global significa que es imperativo que el movimiento de derechos laborales se extienda fuera de las fronteras de EEUU.
"Necesitamos proteger los derechos (del trabajador) dondequiera que esté", dijo. "Queremos trabajar con los inmigrantes que trabajan en una industria que tiene el interés de mejorar las condiciones. Los trabajadores tienen que unirse; es la única manera de lograr lo que llamamos una globalización de 'los derechos laborales'".
Las dos iniciativas de las Comunidades "SweatFree" tiene como objetivo penetrar y conseguir conexiones políticas. El alcalde de San Francisco, Gavin Newsome, mandó una carta a los alcaldes progresistas de todo el país para que se unan en un consorcio para hacer compras "sweat-free". El gobernador de Maine, el demócrata John Baldacci mandó una carta a últimos de febrero a todos los gobernadores pidiendo apoyo urgente para un consorcio similar.
Para más información, visite http://www.sweatfree.org/ .
"Sweat Free" Conference
Published 04-15-2006 La Prensa de Minnesota
Noah Seligman
The movement for worker's rights and upholding labor standards made a swing through one of the places it started over the weekend. From April 7th to April 9th, SweatFree Communities hosted its third annual international conference in Minneapolis.
SweatFree Communities was founded in 2002 by anti-sweatshop organizers in Maine, Minnesota, New York, Wisconsin and elsewhere. The original members had been working on separate local campaigns, so SweatFree was formed to create a structure to sharing resources and information. The national movement is dedicated to convincing school districts, cities, states, and other institutional purchasers to adopt “sweat-free” purchasing policies and stop tax dollars from subsidizing sweatshops.
Resource Center of the Americas was the local host, a nonprofit devoted to promoting human rights. Octavio Ruiz is the globalization coordinator for the Minnesota Fair Trade Coalition in the Resource Center of the Americas.
He said the sweat-free campaign started at the Resource Center five years ago. The effort pushed the city of Minneapolis to adopt a resolution stating that the city should purchase products and services that don’t have sweatshop conditions. The Minneapolis ordinance states that the city will take caution to only contract out apparel from factories that respect worker's rights.
Ruiz said the state of Minnesota really spearheaded the now nationwide effort against sweatshops. Currently, his organization is using high school students to talk to their school board about adopting sweat-free policies.
Liana Foxvog is a national organizer for SweatFree Communities, and she said 70 communities nationwide have sweatshop free policies as do over 150 universities. She also noted that SweatFree Communities is concerned about new anti-immigration measures being debated.
Ruiz said the anti-sweatshop campaign helps the Latino community who is disproportionately impacted by sweatshop labor.
"It's kind of an indirect action to the Latino community," he said. "A lot of people who migrate here work on the border in sweatshop conditions. A lot of us, including me worked a lot of us including me, worked with no benefits in sweatshop conditions."
According the US Department of Labor, a sweatshop is defined as any workplace that has multiple labor law violations at one time. This can include workers not being paid minimum wage, unsafe or unsanitary conditions or workers being fired for unionizing. A report from the year 2000 by the Labor Department indicated that there were 22,000 sweatshops in the United States, the vast majority located in Los Angeles or New York City.
Foxvog said the core message of the conference was to discuss the purchasing power of local and county government, a total that reaches an estimated $400 billion in consumer goods annually. She stressed the importance of spending that money that goes to institutions that are better for workers and have improved working conditions.
"Sweatshops are the norm of global production industry," she said. "We need to recognize that in many countries the problem is that we need to be telling corporations to respect worker rights, and respect laws that are on the books. There are many good labor laws and they need to be enforced."
The conference is used to connect people working globally together on worker's rights issues. There were people from nine different countries in attendance
Eric Dirnbach attended the conference as part of UNITE HERE, a labor union for 450,000 textile and apparel workers in the United States and Canada, and a founding member of SweatFree Communities.
He said the work done over the past few years is about educating city and states about resolutions. Dirnbach said situations vary depending on legislators and the strength of the local grassroots movement. He said that sweat-free policies have not led to concrete results in the factories, which brings in the second phase, actual enforcement and monitoring.
Dirnbach also said outsourcing has changed the equation for labor unions, with many jobs going oversees, especially to China, a country he said has some of the worst labor conditions. The new global economy means it's imperative that the worker's rights movement extend beyond the United State's borders.
"We need to protect (worker's) rights wherever they are," he said. "We want to work with immigrants anybody doing work in this industry who has an interest in improving conditions. Workers need to unite; it’s the only way to achieve what we’re calling a 'worker's rights' globalization."
The two new initiatives from SweatFree communities involve tapping in to set political connections. San Francisco Mayor Gavin Newsome sent a letter to progressive mayors across the country to join in a consortium for sweatshop free purchasing. Maine Governor Democrat John Baldacci sent a letter in late February to every governor urging support for a similar consortium.
For more information check out http://www.sweatfree.org/.






